Viaje a Filipinas: Boracay
Por fin he llegado al último artículo sobre el viaje a Filipinas. ¿A que no lo esperábais tan pronto?
La última parada que hicimos en Filipinas fue en Boracay, la zona de playas y turismo por excelencia. Ante todo he de decir que personalmente me gustó más Palawan, pero he de reconocer que Boracay tenía también su encanto aun siendo mucho más turístico. Según llegamos a la playa, ya teníamos esperándonos una increible puesta de sol:
Tras pasear un rato por la playa nos decidimos a darnos un homenaje, en parte porque el día anterior había sido mi cumpleaños y en la jungla no había nada para celebrarlo como es debido. Así que mariscada al canto a pie de playa:
Tras una noche de sueño reparador nos decidimos levantar por la mañana para disfrutar de la playita:
Ese mismo día llegaba mi homólogo Óscar desde Jakarta así que una vez más fuimos a recorrer la playa, esta vez de día para ver los puestos ambulantes y tiendas.
En Boracay, lo más típico es darse un masaje, a pie de playa o en tiendas especiales dedicadas a masajes…
Mientras paseábamos vimos muchos restaurantes ofreciendo el marisco a pie de playa, con lo que tu señalabas con el dedo una langosta e inmediatamente te la cocinaban y la servían lista para comer con vistas al mar.
Había también muchos resorts con un aspecto impresionante, el Mandarín por ejemplo, que tenía un bonsai GIGANTE en su entrada:
El resto del día nos dedicamos a hacer actividades acuáticas tipo moto acuática o catamarán y terrestres como montar a caballo
Para rematar, pasamos el fin de año en Boracay, fue gracioso ver a un montón de guiris con sus cervezas a punto de brindar por el año nuevo y a un puñado de españoles con una caja de uvas, totalmente descolocados de cual era el reloj que marcaba las campanadas… al final, como todos los años, empacho de uvas.










































